La primer gran decisión tomada por un congreso patrio: La Declaración de la Independencia.
Luego de mucho tiempo de ausencia, motivado mayormente por razones laborales, vuelvo a escribir en este humilde espacio de reflexión. En esta ocasión, encontrándome fuera del país por las mismas razones de mi ausencia, y retomando la temática con la que se dio inicio a este blog, me dispongo hacer algunas apreciaciones.
Nadie imaginaba hace poco más de 100 días que un conflicto sectorial podría llegar a decantar en tamaña crisis política, la cual, de los más importantes intelectuales del país han categorizado de "histórica". La crisis del campo ha sido un llamado de atención y surge como un síntoma de un problema, no de este gobierno, sino de todos como sociedad. El pueblo tiene el gobierno que se merece, porque lo vota, es entonces que nos preguntamos ¿Si creemos no merecer el gobierno que tenemos, quien nos representa?
Luego de idas y venidas, amenazas e "intenciones golpistas", gestos de diálogo, coqueteos y peleas, dimisiones dentro de partidos, quema de pastizales, entre una extensa lista de acontecimientos, se nos presenta hoy una situación que puede marcar el comienzo de una nueva etapa en nuestra joven nación. Próximos a cumplir 200 años de historia y con poco más de 25 años de democracia continuada podemos estar comenzando a ver un verdadero congreso de representantes de las provincias que tome decisiones.
Podemos, pero podrá ser una "trampa" al, desde muchos sectores, seguir pujando por un corporativismo sin principios personales y con intereses intrascendentes. De nosotros dependerá no permitir ese corporativismo y generar las condiciones para que nuestros representantes nos representen, como sucedió hasta entonces. Nuevamente, podemos.
Enhorabuena por la movilización por nuestros derechos. Nos falta comenzar a pensar en que esto suceda no sólo cuando nos tocan el bolsillo.
Nadie imaginaba hace poco más de 100 días que un conflicto sectorial podría llegar a decantar en tamaña crisis política, la cual, de los más importantes intelectuales del país han categorizado de "histórica". La crisis del campo ha sido un llamado de atención y surge como un síntoma de un problema, no de este gobierno, sino de todos como sociedad. El pueblo tiene el gobierno que se merece, porque lo vota, es entonces que nos preguntamos ¿Si creemos no merecer el gobierno que tenemos, quien nos representa?
Luego de idas y venidas, amenazas e "intenciones golpistas", gestos de diálogo, coqueteos y peleas, dimisiones dentro de partidos, quema de pastizales, entre una extensa lista de acontecimientos, se nos presenta hoy una situación que puede marcar el comienzo de una nueva etapa en nuestra joven nación. Próximos a cumplir 200 años de historia y con poco más de 25 años de democracia continuada podemos estar comenzando a ver un verdadero congreso de representantes de las provincias que tome decisiones.
Podemos, pero podrá ser una "trampa" al, desde muchos sectores, seguir pujando por un corporativismo sin principios personales y con intereses intrascendentes. De nosotros dependerá no permitir ese corporativismo y generar las condiciones para que nuestros representantes nos representen, como sucedió hasta entonces. Nuevamente, podemos.
Enhorabuena por la movilización por nuestros derechos. Nos falta comenzar a pensar en que esto suceda no sólo cuando nos tocan el bolsillo.